15 de mayo de 2008 En documental, Christiane Burkhard cuestiona sobre la llamada “Guerra sucia” en México.
por Leopoldo Villarelo Cervantes
El documental “Trazando Aleida”, nace de un cuestionamiento sobre la llamada “guerra sucia” en nuestro país, durante finales de la década del 1960 y la de 1970 sobre los desaparecidos políticos, pertenecientes a organizaciones y grupos subversivos, de quienes no se ha sabido desde que los capturaron o se los cargaron los militares tras trifulcas y enfrentamientos.
Sesgando el melodrama, lo primario estriba en los días cuando Aleida Gallangos viaja a Washington, D. C. para localizar a su hermano, a quien no veía ni sabía de él desde pequeños, tras una balacera, y luego fueron adoptados cada uno por su lado. El punto de partida de la realizadora Christiane Burkhard, de indagar a hijos de esos desaparecidos, ahora en sus treinta años de edad, para conocer su sentir de esos hechos, se aceleró cuando Aleida le avisa de improviso que volaba a Washington donde algunos datos obtenidos ubicaban la identidad de su hermano en esa ciudad. Eso le permite escuchar y observar de primera mano las gestiones que efectúa, sus peticiones a noticieros de tv y radio para la comunidad “latina”, la entrevista que le hacen de su odisea. Le acompaña por las calles de la capital estadounidense, los barrios donde residen los hispanohablantes. Con el amigo puertorriqueño que encontró con el mismo nombre actual de su hermano. De ahí se intercalan palabras de la abuela, amigos, conocidos, documentación y testimonios de cuando sus papás pertenecían a la Liga 23 de septiembre, el pueblo en que habitaban, las innegables ligas con Lucio Cabañas, el trasfondo de las persecuciones y guerrillas en tierras guerrerenses.
El montaje afianza algo de la posición de Christiane acerca del pasado y de los esfuerzos de su protagonista. Le excede una larga plática telefónica en que le explica al hermano que no la conoce, sus motivaciones, ciertos recuerdos; y la continuación al otro día. Por suerte evita el instante del reencuentro, preludiado por el nerviosismo, y salta a cuando ya se han reconocido.
El interés de “Trazando Aleida”, que oferta materia para una ficción a la mexicana, es el empeño de una mujer por recuperar a su familia perdida, donde el capítulo del hermano ha llegado a buen término. Un valor añadido al reportaje periodístico donde aparecían fotografías de ellos cuando niños, del cual se desprende el rastreo y las interrogantes. Y que al adentrarse en su averiguación, protagonista y directora van conociendo lo que sucedió, se enteran de por lo que se luchaba hace tres o cuatro décadas, y cómo recuerdan quienes aún habitan en esa zona hoy día; más los tantos pendientes de personas de quienes no se sabe su paradero y que no tendrán encuentro emocionado como el de Aleida y hermano.