31 de enero de 2010 Close Up: Irene Azuela.
por Adelaido Martínez.
Irene Azuela es una muestra de que el cine mexicano está refrescándose a través de sus protagonistas. Lejos de ser una cara bonita más, es un ejemplo de constancia y talento en la pantalla grande mexicana, al grado de contar con dos premios Ariel, obtenidos de forma consecutiva. Nos referimos a Irene Azuela, cuyo camino ha rendido frutos y ha dejado huella aún con una corta trayectoria.
Mexicana, aunque nacida en Londres, Inglaterra, en 1979, cuenta con una preparación a toda prueba. Egresada del Centro de Formación Actoral de TV Azteca, realizó un posgrado en Teatro Clásico en la Academia de Música y Arte Dramático en Londres, así como Teatro Físico y Máscaras en el Desmond Jones School of Mime and Physical Theater, también en la capital inglesa.
Comenzó su carrera por medio de la televisión, pues al salir de la escuela de actuación de TV Azteca, no era difícil que hiciera algunos papeles secundarios en telenovelas de esta empresa como “Todo por amor” (2000), con Angélica Aragón y Fernando Luján; “Amores querer con alevosía” (2000) que estelarizaron Leonardo García y Bárbara Mori; “La otra mitad del sol” (2005), protagonizada por Anette Michel y Demián Bichir, así como algunos episodios de “Lo que callamos las mujeres” y la serie “Noche eterna” (2008), que desafortunadamente no tuvo el éxito esperado.
También participó en la segunda temporada de la serie de HBO “Capadocia”, así como en un documental producido por Once TV llamado “Las mujeres de la Revolución Mexicana”.
Otro de sus campos de cultivo más fructíferos ha sido el teatro. Ha sido dirigida por gente como Antonio Serrano (“Sexo, pudor y lágrimas”) en la obra “Por amor al arte” y por Mauricio García Lozano en “Collette” y “Touché”. Aunque tal vez muchos la ubiquen más por “El buen canario”, donde alternó con Diego Luna y Daniel Giménez Cacho, y dirigida por el actor John Malkovich, así como en “Quemar las naves” de Francisco Franco. De hecho, así es donde se conocen e Irene se convierte en una especie de musa para el director.
Su debut en cine no fue, por desgracia, el que hubiese querido, en “El búfalo de la noche” (2007), donde alternó con Diego Luna y Camila Sodi, y que arrojó más críticas malas que buenas, aún así, fue contactada por Franco para hacer la versión cinematográfica de “Quemar las naves” (2008).
En esta cinta, donde Irene alterna con actores jóvenes como Ángel Onésimo Nevares, Bernardo Gutiérrez, Ramón Valdez y Jessica Segura, apoyados por actores consagrados como Claudette Maillé, Diana Bracho, Alberto Estrella y Juan Carlos Barreto, realiza una actuación considerada por la crítica como impecable, lo que le vale la obtención del Ariel como Mejor Actriz.
Tras “Quemar las naves”, vinieron dos actuaciones secundarias en dos cintas que dieron mucho de qué hablar: “Arráncame la vida” (2008), de Roberto Snéider, que estelarizaron Ana Claudia Talancón, Daniel Giménez Cacho y José María de Tavira; así como en “Amor, dolor y viceversa”, con Bárbara Mori y Leonardo Sbaraglia, bajo la dirección de Alfonso Pineda Ulloa; así como en los cortometrajes “Es muy fácil” (2007) y “Amor a primera vista” (2009).
Su retorno en plan estelar a la pantalla grande es con “Bajo la sal” (2008) de Mario Muñoz, en la que interpretó a una joven que sería víctima de asesinato. Acompañaron a Irene en esta cinta Humberto Zurita, Plutarco Haza y Ricardo Polanco; la cinta obtuvo buenas críticas, éxito en taquillo y le redituó a Azuela su segundo Ariel como Mejor Actriz.
Entre sus próximos proyectos, podemos mencionar su nueva colaboración con Francisco Franco en su próximo filme, “Calígula”, así como “El atentado” (2010), donde es dirigida por Jorge Fons (“El callejón de los milagros”), y donde comparte créditos con Angélica Aragón, Arturo Beristáin y José María Yazpik, y que será estrenada en septiembre en el marco de los festejos por el Bicentenario de la Independencia de México. Así que es mejor prepararnos para ver cómo Irene nos sigue demostrando sus capacidades como actriz en todos los ámbitos.